¿QUIÉN ES JESÚS?

La vida de Jesús siempre ha suscitado preguntas a lo largo de los últimos dos mil años.

¿Cómo pudo un carpintero que fue ejecutado por los romanos convertirse en el hombre más famoso de la historia?
¿Fue Jesús alguien verdaderamente real?
¿Cómo puede Dios ser un hombre al mismo tiempo?
¿De qué manera podría esto tener algún sentido para mi vida?

Estas son algunas preguntas, pero aquí tienes un espacio para formular las tuyas.
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sábado, 10 de enero de 2026

LA ESCLAVITUD TECNOLÓGICA: LA MARCA DE LA BESTIA

"Se le concedió infundir espíritu a la imagen de la bestia, 
de modo que la imagen de la bestia pudiera hablar 
e hiciera morir a cuantos no adorasen la imagen de la bestia. 
Y hace que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, 
se les ponga una marca en la mano derecha o en la frente, 
de modo que nadie pueda comprar ni vender 
si no tiene la marca o el nombre de la bestia" 
(Ap 13,15-17)

La humanidad ha experimentado, a lo largo de la historia, grandes avances tecnológicos que han supuesto importantísimos cambios en la sociedad: la rueda, la escritura, la imprenta, el automóvil, el teléfono, la televisión, la energía nuclear, etc.

Hoy, el vertiginoso auge de la tecnología ha generado a nivel global una dependencia desmesurada hacia los dispositivos inteligentes, hacia internet o hacia las redes sociales que domina, tanto la vida de las personas como sus relaciones, y que es causa de numerosos problemas como el aislamiento social, la ansiedad, la nomofobia (miedo irracional a permanecer sin un teléfono móvil), el ciberacoso o la pérdida del control y del tiempo.

La “telaraña” de Internet ha cubierto casi todos los aspectos de la civilización; el teléfono inteligente (con más de 3.000 millones de usuarios), el reloj inteligente y el hogar inteligente (domótica) aspiran a crear un “mundo inteligente”. 

La era digital y tecnológica ha transformado al hombre en una "nueva creación": un ser biónico, computarizado, robótico, codificado, sobrehumano. 

Es, sin duda, la esclavitud del siglo XXI que la Bestia ha creado de forma sutil y atractiva, y que supone, por sus muchos paralelismos, el cumplimiento literal de la profecía apocalíptica de san Juan sobre las dos bestias de Ap 13:

La "imagen que habla": la Inteligencia Artificial 
En el texto apocalíptico, a la imagen de la Bestia se le concede espíritu o "aliento" para que hable y actúe. 

Un "aliento" que puede vincularse con el auge de la Inteligencia Artificial (Chat GPT) o de la Inteligencia Artificial General, que es un sistema autónomo super inteligente que aprende rápidamente, piensa y razona por sí mismo y supera todas las capacidades humanas;, con los avatares digitales que simulan conciencia y autonomía; o con los sistemas de control basados en IA que actúan como una "entidad" que exige una cierta conformidad para participar en la sociedad.
Por tanto, la "imagen que habla" sería la  IA avanzada y los sistemas autónomos de decisión.

La "Marca de la Bestia": la identidad digital y biométrica
El pasaje joánico describe una "marca" en la mano derecha o la frente, una "cifra" humana (666) necesaria para hacer transacciones (comprar y vender), lo que no implica necesariamente una marca/cifra física o tatuaje, sino una clave numérica (pin) o una identidad digital obligatoria (DNI digital, firma digital, código de barras, etc.). 

Además, la convergencia de datos biométricos de reconocimiento facial (rostro/frente), de dispositivos móviles o de microchips (mano/cerebro) pueden entenderse como la infraestructura técnica necesaria que permitiría implementar tal restricción de la marca.

Por tanto, la "marca" de la Bestia sería la biometría, la ID digital y los dispositivos implantables/utilizables.

"Nadie pueda comprar ni vender": el control económico
San Juan, en su visión de las bestias, condiciona la supervivencia económica a la posesión de la marca. 

Esta marca podría relacionarse con la transición hacia las monedas digitales programables de bancos centrales (CBDC), la venta online, el control de cuentas y la eliminación paulatina del efectivo, lo cual busca crear un sistema donde el acceso al propio dinero puede ser revocado algorítmicamente si el usuario no cumple con ciertos criterios de "cumplimiento digital" o social.

Por tanto, este "control económico" se ejercería a través del dinero digital programable (CBDC) y el control de cuentas.

"A todos se les impone": el control/vigilancia global y exclusión social
San Juan advierte sobre un control total sobre todos, "pequeños y grandes, ricos y pobres". 

Sin duda, hoy podemos observar la existencia de un uso generalizado (niños, adolescentes y mayores) de la tecnología provocando una gran brecha digital y una proliferación de sistemas, redes globales de vigilancia masiva y bases de datos centralizadas que "exigen" la utilización de la tecnología (trámites a través de apps, banca online, etc.), de forma que la exclusión de los sistemas digitales equivaldría a una muerte social o económica.

Por tanto, esta "imposición" sería la proliferación de redes globales de vigilancia y bases de datos centralizadas.

Con la "marca tecnológica", la Bestia:
  • ejerce en el hombre su poder y control esclavizante, "obligándolo" a permanecer siempre "conectado", inclinando la cabeza hacia las pantallas de los dispositivos, evitando que eleve su mirada al cielo. 
  • provoca en el hombre un desinterés por la trascendencia para dedicarse a lo intrascendente, a lo efímero, a lo inmediato, a los "like" o a los "followers".
  • produce en el hombre un deterioro significativo de su salud física y psíquica: insomnio, dificultad de socialización, disminución del rendimiento académico o laboral, aumento del riesgo de sufrir psicopatologías asociadas (depresión, ansiedad, malestar emocional, aislamiento) y conductas de riesgo (suicidio, bullying), etc.
 
San Juan advierte: "Aquí se requiere sabiduría e inteligencia" (Ap 13,18) para que, utilizando "las dos alas de la gran águila, volemos al desierto, lejos de la presencia de la serpiente" (Ap 12,14).

Dios nos llama al discernimiento para que distingamos los signos de los tiempos, para que seamos conscientes del poder diabólico que la cifra/marca de la Bestia ejerce sobre el mundo, para que nos abandonemos a la sabiduría divina y para que, junto aCordero que está de pie sobre el monte Sión (la Iglesia), formemos parte de esos ciento cuarenta y cuatro mil que llevan grabados en la frente su nombre y el nombre de su Padre.