Hoy meditamos las visiones de la beata Ana Catalina Emmerick, recogidas en el Tomo 2 de sus revelaciones, en el que describe con precisión la casa nupcial de la Virgen María y san José, así como toda su simbología.
La casa nupcial
La casa nupcial no es sólo un edificio, sino el símbolo de la transición entre la Antigua y la Nueva Alianza, entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Es también tipo de la unión indisoluble de Jesucristo (el Esposo) con su Iglesia (la Esposa), con tres significados principales:
1. El Templo de la Nueva Arca
La boda dura de siete a ocho días, siguiendo la rigurosa tradición judía y, aunque hay alegría, el ambiente es más parecido a un retiro espiritual que a una fiesta profana.
El banquete no se celebra en Nazaret, sino en Jerusalén, en una casa de construcción antigua y espaciosa situada en el Monte Sión donde, en tiempos del Rey David, se había depositado el Arca de la Alianza. Tras la boda, José no va a la casa de Nazaret de inmediato, sino a Belén para resolver asuntos familiares.
Tipología/Simbología: el lugar que custodió las tablas de la Ley, el Arca de la Alianza, ahora custodia a María, la "Nueva Arca" que llevará en su seno al Verbo Encarnado.
2. La Purificación del matrimonio
La casa nupcial tiene una atmósfera de "luz sobrenatural" y no es un lugar de "gratificación sensual", sino de pureza y santidad absoluta; un espacio de oración y castidad; un "santuario doméstico" temporal antes de que la pareja parta hacia Nazaret; el escenario del "matrimonio más santo", destinado a proteger el misterio de la Encarnación.
Tipología/Simbología: la restauración del diseño original de Dios para la unión humana.
3. La Genealogía Sagrada
La casa pertenece a una línea de sacerdotes, propiedad de Nicodemo y José de Arimatea, quienes suelen alquilarla para festividades religiosas solemnes.
Tipología/Simbología: La casa es el punto de encuentro donde las promesas del Antiguo Testamento se cumplen a través del matrimonio de José (estirpe de David).
El atuendo nupcial de la novia
-una túnica de color azul violáceo: el color azul representa naturaleza celestial y relación con el Espíritu Santo. El matiz violáceo representa obediencia y humildad, necesarias para recibir al Mesías.
-un manto de lana fina: simboliza dignidad real.
-un velo blanco que emite luz propia: simboliza pureza y santidad. La luz propia": simboliza la gracia santificante.
-su peinado es elaborado: el cabello está entretejido con hilos de seda blanca y perlas, y cubierto por un velo transparente. Lleva flores en el pecho y una corona de flores en la cabeza, símbolo de su virginidad consagrada.
-el anillo no es una joya lujosa fabricada de metal precioso, sino oscuro e irisado, marcado con letras sagradas (que Ana Catalina no es capaz de entender) y está custodiado por ángeles, que simboliza la alianza eterna entre Dios y el hombre.
El atuendo nupcial del novio
-una túnica larga y ancha de color pardo: simboliza humildad y protección terrenal de los tesoros del cielo. El color pardo simboliza la tierra que custodia la semilla divina.
-una túnica larga y ancha de color pardo: simboliza humildad y protección terrenal de los tesoros del cielo. El color pardo simboliza la tierra que custodia la semilla divina.
-un cinturón ancho: simboliza paz, nobleza y sencillez.
-un manto blanco: simboliza pureza y santidad.
La ceremonia
La ceremonia no se limita a un contrato civil, sino que se transforma en un sacrificio de alabanza y consagración con estructura litúrgica :
-el altar no es un altar de sacrificios animales, aunque la actitud de los esposos es la de una ofrenda total de sus vidas a la voluntad de Dios. Es un santuario situado en la sala principal de la casa nupcial y está cubierto con telas finas rojas y blancas. Sobre él no hay incienso sino los rollos de la Ley (la Torá), que simboliza que el matrimonio es el cumplimiento de las promesas de la Palabra de Dios.
-la Menorah (lámpara judía de siete brazos) que ilumina el centro del altar, simboliza la presencia de los siete dones del Espíritu Santo bendiciendo la unión.
-el sumo sacerdote dirige el rito y actúa como el validador legal (testigo divino) de que José es el elegido por la señal milagrosa de la vara florida (un lirio blanco brotó de ella), confirmando la elección sobrenatural.
-la unión de las manos: el sacerdote toma las manos de María y José y, mientras pronuncia la bendición, las une bajo una estola sagrada, que simboliza que es Dios mismo quien sella el vínculo a través de la autoridad sagrada (la Iglesia) y que ningún hombre puede desatarlo.
-la lectura del contrato: más allá del contrato legal (Ketubah), el sacerdote recita oraciones (que Emmerick percibe como cánticos de victoria sobre el pecado original), actuando como mediador entre el cielo y los nuevos esposos.
-la consagración del anillo: el sacerdote bendice el anillo antes de que José lo ponga en el dedo de María, convirtiendo un objeto material en un sacramental de protección.
-tras el intercambio de copas, ambos permanecen en oración intensa. Tras la boda, los invitados celebran el banquete, pero los esposos se retiran pronto para mantener su vida de contemplación.
-la bendición: los sacerdotes presentes recitan oraciones antiguas que, según la mística alemana, tienen un eco profético sobre la llegada del Salvador.
Los testigos y los invitados
-los parientes de ambos están separados por géneros: los hombres, encabezados por los parientes de José y los otros pretendientes que habían llevado sus varas al Templo, se sitúan a la derecha. Las mujeres, encabezadas por Santa Ana (madre de María) y otras parientes cercanas, se ubican a la izquierda.
-los invitados o "compañeros de bodas" son jóvenes que actúan como una guardia de honor. Su presencia simboliza que toda la comunidad de Israel está presente para entregar a la "Hija de Sion" a su custodio.
Santa Ana, la madre de María, ocupa un lugar de honor. Su función es la de entrega mística y formal de María, sabiendo que su hija pertenece por completo a Dios. Emmerick la describe llorando de alegría y en profunda oración.
Los pretendientes rechazados: Emmerick menciona que algunos de los jóvenes que no fueron elegidos para casarse con María están presentes. Su función es resaltar la humildad de José; mientras ellos estaban tristes o confundidos, José se mantenía en un estado de asombro y sumisión.
Los testigos son siete ancianos respetables (sacerdotes) que deben firmar el contrato matrimonial y garantizar que la unión cumplía con todas las leyes de Moisés, asegurando que Jesús nazca dentro de una familia legalmente constituida según la tradición davídica.


