¿QUIÉN ES JESÚS?

La vida de Jesús siempre ha suscitado preguntas a lo largo de los últimos dos mil años.

¿Cómo pudo un carpintero que fue ejecutado por los romanos convertirse en el hombre más famoso de la historia?
¿Fue Jesús alguien verdaderamente real?
¿Cómo puede Dios ser un hombre al mismo tiempo?
¿De qué manera podría esto tener algún sentido para mi vida?

Estas son algunas preguntas, pero aquí tienes un espacio para formular las tuyas.
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sábado, 29 de noviembre de 2025

GENERAR CRISTIANOS, LABOR DE CRISTIANOS

Todos los cristianos (todos los bautizados) estamos llamados a "generar" cristianos (Mt 28,19-20). Hoy y ahora es el tiempo oportuno y favorable que el Espíritu Santo nos regala para abrir brechas de trascendencia, incluso las heridas de nuestro tiempo pueden convertirse en rendijas por las que Dios entre de forma inesperada y eficaz para re-generar al hombre.

Aunque en Europa vivimos una época de secularización generalizada y pareciera que el cristianismo estuviera muriendo, en el resto del mundo florece con fuerza y vitalidad. Quizás porque en el Viejo Continente nos falta impulso y motivación, quizás porque el modelo de cristianismo de adhesión por tradición y no por convicción, ya no es sostenible.

Relegado el cristianismo al ostracismo, expulsado Dios de la sociedad otrora cristiana e ignorada la trascendencia que anhela todo ser humano, se ha producido en Occidente un vacío que ha sido ocupado por el culto a otros dioses: al materialismo egoísta, al individualismo hedonista, al humanismo despreocupado, al propio cuerpo y al yo... 

Sin embargo, el cristianismo crece de derrota en derrota. La Iglesia es un ave fénix que siempre resurge de sus propias cenizas más viva que nunca: cuando la Iglesia parecía encontrarse abocada a su fin, Dios siempre ha suscitado un "resto" fiel (Ez 6,8Sof 3,12) para que su Iglesia permanezca (Mt 16,18), para volver a enviarla al mundo entero (Mc 16,15) a encontrar a esos "buscadores de sentido", a esos "vagabundos espirituales" y ofrecerles una propuesta de fe significativa y convincente en lugar de una religiosidad de rutina y cumplimiento.

De la crisis de hoy saldrá mañana una Iglesia que habrá perdido mucho, será más pequeña, tendrá menos adeptos y menos privilegios pero encontrará de nuevo y con toda energía su esencia, la fe en Jesucristo, y su identidad, la misión evangelizadora con la guía del Espíritu Santo.

Conocerá un nuevo florecimiento, saldrá de sí misma y de su autorreferencialidad, dejará su estado de mantenimiento para situarse en estado permanente de misión y suscitar nuevos cristianos.
El camino del cristiano
Sólo una Iglesia misionera y sinodal, es decir, el pueblo de Dios que peregrina y actúa unido, una comunidad de compañeros de camino que se dirige por el desierto de las pruebas hacia la patria prometida, podrá generar cristianos en el siglo XXI. 

El camino de nuestro "Éxodo" será duro y fatigoso pero la dirección es la correcta. Tenemos el mapa, que es la fe en Jesucristo, y tenemos los medios, que son la Iglesia y los sacramentos que instituyó:
  • Iniciación:
    • por el bautismo, cruzamos el "Mar Rojo" y nos libera de la esclavitud de "Egipto" y entramos a formar parte del "pueblo de Dios" caminando hacia la Tierra prometida
    • por la confirmación, seguimos a la "nube" del Espíritu Santo que nos guía y nos acompaña en el camino para ser testimonios vivos de Cristo
    • por la eucaristía, recibimos el "Maná", el "pan de cada día", el "alimento bajado del cielo": Jesucristo crucificado y resucitado, la "Roca" de la que brota el "agua" viva"
  • Sanación:
    • por la confesión, obtenemos la reconciliación con Dios, la "nueva alianza del Sinaí" que nos limpia nuestros pecados y destruye nuestros "becerros de oro"
    • por la unción de enfermos, sanamos nuestro cuerpo y nuestra alma, consolamos y fortalecemos nuestro espíritu de las "serpientes y escorpiones del desierto"
  • Servicio/misión:
    • por el matrimonio, conocemos la vocación al amor, entrega y fidelidad esponsal a las que Dios nos llama a cada uno de nosotros 
    • por el sacerdocio, recibimos la misión de guiar y ayudar a la comunidad en nombre de Cristo, como Moisés y Aarón con el pueblo de Israel
La iniciación del cristiano
La forma de generar nuevos cristianos es a través de la formación espiritual, es decir, del catecumenado o iniciación cristiana. 

La iniciación cristiana es un camino espiritual transformativo, un entrenamiento integral en todas las dimensiones de la vida cristiana para que el catecúmeno vaya adquiriendo una serie de hábitos que le vayan conformando a la "forma de Cristo":
  • encuentro: relación personal con Cristo
  • comunidad: relación con los hermanos de fe
  • compromiso: vivir al estilo de Jesús
  • celebración: vivir la fe a través de los sacramentos y la oración
El catecumenado de iniciación cristiana es la expresión de la maternidad de la Iglesia y de su identidad misionera, comunitaria, litúrgica y servicial. Es el "arte del acompañamiento" en el discernimiento del catecúmeno, una llamada a una conversión del corazón, a un "cambio de mentalidad", a una necesidad de renovación, a un "recomienzo".

La identidad del cristiano
La identidad de un cristiano es la de ser testigo de la resurrección de Cristo y signo del Dios vivo, iluminar un mundo en tinieblas, dar sabor (sentido) a la vida del hombre y ser cauce o instrumento de los dones espirituales que ha recibido.

En definitiva, un cristiano sabe lo que cree, vive lo que cree y celebra lo que cree.