Las señales del fin del mundo, más que un anuncio catastrofista, funcionan como un reloj espiritual que nos exhorta al discernimiento.
En un mundo saturado de ruido tecnológico, crisis constantes y políticas globales, estas señales nos señalan una verdad profunda: lo que es temporal tiene fecha de caducidad, pero lo que es eterno está a las puertas.
Según la Biblia, antes del colapso final del sistema de la Bestia, ocurrirán una serie de eventos a modo de "avisos", signos o señales de que el fin de ese "nuevo orden mundial" antidivino está cerca y a punto de colapsar. Y "casualmente" son siete, como las siete copas de la ira de Dios (Ap 16,1-9).
Señales económicas (1 Tes 5,2-3; Mt 24,12))
Una de las señales más claras es una falsa sensación de estabilidad global. San Pablo dice que "el Día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: 'paz y seguridad', entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar".
Jesús advierte que "por el aumento de la maldad, el amor de muchos se enfriará". El término griego utilizado para "maldad" es anomia, que significa vivir "sin ley" o con total desprecio por las normas morales y divinas.
- "Paz y Seguridad": el Nuevo Orden Mundial parece tener éxito en resolver los problemas del mundo justo antes de caer.
- "Maldad y Desconfianza": vivimos en una sociedad egoísta, materialista, violenta y sin ley que premia el éxito individual y el prestigio social y hace que la gente se vuelva indiferente al dolor ajeno para protegerse.
La verdadera resistencia consiste en mantener la empatía y la solidaridad. "Salir de Babilonia" hoy significa negarse a ser indiferente ante el sufrimiento ajeno en un mundo que nos empuja a cuidar solo de nosotros mismos.
Señales sociales y morales (2 Tim 3,1-8)
Señales religiosas (Mt 24,11; 1 Tim 4,1; Ap 13; 2 Tes 2,3-4)
El "gran engaño" es una de las señales más enfatizadas por Jesús:
Señales sanitarias (Mt 24,7; Ap 16,2)
San Pablo hace una "radiografía" de la sociedad del fin de los tiempos que coincide con el individualismo extremo que sufrimos hoy y nos exhorta a "apartarnos de ellos":
- Narcisismo, Avaricia y Orgullo: "Hombres amadores de sí mismos, egoístas, avariciosos, soberbios, blasfemos, vanagloriosos".
- Desobediencia y Desprecio: "Desobedientes a los padres, ingratos, desleales".
- Hedonismo y Corrupción: "Amigos del placer más que de Dios". "Hombres de mente corrompida"
- Irreligiosidad y Ateísmo: "Hombres irreligiosos con apariencia de piedad, pero habrán renegado de su fuerza".
Señales políticas (Mt 24,6-7; Ap 9 y 16)
Jesús advierte de un clima de tensión constante pero también nos dice: "No os alarméis" porque tiene que ocurrir, "aunque aún no es el fin". Son como las contracciones de un parto, aún no ha llegado la hora pero avisan de que está cerca:
- Guerras y rumores de guerras: Conflictos locales y divisiones internas (étnicas, civiles o ideológicas), tensiones diplomáticas y amenazas de conflicto que generan miedo e incertidumbre.
- Nación contra nación: Conflictos bélicos y tensiones globales persistentes.
- Nuevo Orden Mundial: sistema de poder mundial representado por "la bestia", que ejerce control económico y político total (globalización, agenda 20/30, etc.).
El "gran engaño" es una de las señales más enfatizadas por Jesús:
- Falsos profetas: Surgirán líderes con gran carisma, incluso realizando "grandes señales y prodigios" (tecnológicos o sobrenaturales) para engañar.
- Apostasía: Una caída masiva de la fe. Mucha gente abandonará sus creencias para seguir las nuevas ideologías y buscará "maestros" que les digan lo que quieren oír, en lugar de la verdad.
- Anticristo: La fragmentación política creará el vacío de poder necesario para que aparezca la figura de un líder espiritual global que prometa "unir al mundo".
- Ecumenismo forzado: El intento de unir todas las religiones bajo un solo hombre o una sola estructura humana que apoye al sistema político de la Bestia.
Señales naturales y cósmicas (Lc 21,25; Mt 24,7; Ap 6,12; ; Joel 2,31)
El Apocalipsis y los Evangelios mencionan cambios drásticos en el entorno, alteraciones naturales y crisis globales:
- Oscuridad y conmociones cósmicas:
- "El sol se oscurece": retiro del favor de Dios, ausencia de Dios
- "La luna como sangre": martirio y persecución. Urgencia de arrepentimiento
- "Estrellas que caen": colapso de los gobiernos políticos que se creían infalibles
- "Las potencias de los cielos serán conmovidas": el reino de la Bestia produce el caos.
- Grandes terremotos: Simbolizan el colapso del Imperio, la sacudida de los sistemas políticos humanos que marcan el inicio del fin del orden actual y la intervención de Dios.
El "comienzo de los dolores" traerá hambre, epidemias y úlceras malignas:
- Epidemias y hambre: Crisis sanitarias (pandemias) y escasez de alimentos que simbolizan el colapso de los sistemas sanitario, médico, social y tecnológico. Al igual que en las plagas de Egipto (Ex 9,8-12), donde los magos no pudieron protegerse de las úlceras, indican que la ciencia o sabiduría humana no puede dar soluciones al mundo.
- Úlceras malignas: plagas y enfermedades motivadas por la codicia del hombre (virus, Covid, Ébola, Hantavirus, etc.), que "pudren la carne", es decir, que corrompen espiritual y moralmente al hombre.
Señales científicas y tecnológicas (Dn 12,4; Mt 24,14)
El profeta Daniel dice que "serán tiempos difíciles como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora. Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad. Tú, Daniel, guarda estas palabras y sella este libro hasta el momento final. Muchos lo repasarán y aumentarán su saber".
Vivimos en la era científica, tecnológica y de mayor hiperconectividad de la historia (Internet), tal como profetizó Daniel ("aumentarán su saber"). Sin embargo, esta misma tecnología globalizada que nos une es la que permite el control absoluto de la Bestia y la pérdida de la privacidad del hombre.
Este "saber" no es solo conocimiento y avance científico, sino capacidad técnica para:
- Vigilancia y Control Omnipresente: Que "todo ojo le vea" y que nadie pueda esconderse del sistema económico.
- Comunicación Instantánea: Que el mensaje (bueno o malo) llegue a todo el planeta en segundos.
- Evangelización global: A pesar de la tecnología que el sistema usa para vigilar y controlar, también sirve, irónicamente, para que el Evangelio llegue a cada rincón del planeta.
Las señales nos invitan a preguntarnos: ¿estamos usando la tecnología para servir a los demás o nos estamos volviendo esclavos de un sistema que nos dicta qué comprar y qué pensar?
¿Cuál es el propósito de estas señales?
Bíblicamente, las señales no son para causar pánico, sino para que el creyente esté alerta. Se comparan con la higuera: cuando sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabemos que el verano está cerca.
Todos estos signos "convergentes" al mismo tiempo y a escala global por primera vez en la historia (crisis climática, política, económica y social) son los "dolores de parto" de una nueva realidad que muestran un mundo tecnológicamente avanzado pero moralmente en quiebra, que bajo una apariencia de orden, esconde una crisis profunda que termina en el colapso.
Nuestro discernimiento final no debe ser el miedo al control de la "Bestia", sino la preparación para la llegada del Reino.
Es una invitación a salir de "Egipto" (Babilonia) y emprender un "nuevo y definitivo éxodo" hacia la Nueva Jerusalén.
No se trata de adivinar la fecha exacta, sino de vivir cada día con el "sello" de la integridad y la fidelidad, entendiendo que nuestra verdadera ciudadanía no se compra con la esclavitud de una "marca" (de la Bestia), sino que se vive con la libertad del "sello" del Espíritu.


