¿QUIÉN ES JESÚS?

La vida de Jesús siempre ha suscitado preguntas a lo largo de los últimos dos mil años.

¿Cómo pudo un carpintero que fue ejecutado por los romanos convertirse en el hombre más famoso de la historia?
¿Fue Jesús alguien verdaderamente real?
¿Cómo puede Dios ser un hombre al mismo tiempo?
¿De qué manera podría esto tener algún sentido para mi vida?

Estas son algunas preguntas, pero aquí tienes un espacio para formular las tuyas.
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sábado, 7 de noviembre de 2026

LOS SUEÑOS DE DANIEL: LAS BESTIAS, EL CARNERO Y EL MACHO CABRÍO

 
"El año primero de Baltasar, rey de Babilonia, 
Daniel tuvo un sueño y visiones en su mente 
mientras estaba en la cama. 
Enseguida escribió el sueño"
(Dn 7,1)

El capítulo 7 del libro profético de Daniel abre la sección apocalíptica y escatológica. El escenario onírico cambia con respecto a los capítulos 2 y 4 del artículo anterior: ya no es el rey pagano Nabucodonosor II de Babilonia quien sueña, sino el propio profeta Daniel, que recibe una visión nocturna. 

Tras un reinado de 43 años, Nabucodonosor muere en octubre de 562 a. C. y le suceden cuatro reyes que reinarán 25 años en total: Amel-Marduk (562-560 a,C,), hijo de Nabucodonosor II que liberó de la cárcel al rey Joaquín de Judá; Neriglisar (560-556 a.C.), general y cuñado de Amel-Marduk, a quien asesinó para usurpar el trono; Labashi-Marduk (556 a.C.), hijo de Neriglisar que gobernó unos meses antes de ser asesinado en una conspiración; Nabonido (556-539 a.C.), último rey oficial que vivió 10 años en Arabia y dejó la regencia del gobierno a su hijo Baltasar; Baltasar o Belsasar (553-539 a.C), hijo de Nabonido y regente de Babilonia. 

Esta inestabilidad política provocará la caída de Babilonia a manos de Ciro II el Grande, líder de los ejércitos de Media y Persia.
Durante el 1º año de regencia de Baltasar, Daniel tiene un sueño o visión nocturna en la que ve cuatro vientos del cielo que agitan el océano. Ve cuatro bestias monstruosas, gigantescas y distintas unas de otras, que emergen del mar agitado, las cuales representan exactamente los mismos cuatro imperios de la estatua del capítulo 2, pero desde la perspectiva divina: imperios crueles, salvajes y depredadores.
Los cuatro vientos (Dn 7,2)
El concepto de "vientos" es un recurso recurrente en el lenguaje profético/apocalíptico bíblico para indicar juicio, caos, confusión, desconcierto, desorden, dispersión y desgracia (Jr 49,36, Ap 7,1).

"Cuatro" (Norte, Sur, Este y Oeste), indica alcance mundial y universal. Nadie en la tierra queda fuera de su poder y de su influencia. 

"Del cielo" indica que no pertenecen a la tierra, es decir, que no son fuerzas humanas sino "fuerzas espirituales" que están bajo el control soberano de Dios. Dios permite estas crisis para derribar reinos y levantar otros según su plan salvífico.

El mar representa "pueblos y multitudes, naciones y lenguas" (Ap 17,15); vacío y oscuridad (Gn 1,2); rebelión y orgullo humanos (Mq 7,19). A diferencia de las culturas marítimas de la antigüedad, el pueblo de Israel era principalmente agrícola y ganadero, por lo que veía al océano como un elemento hostil, misterioso y peligroso. 

Su agitación simboliza caos, guerras, revoluciones y crisis políticas. Las olas y las mareas simbolizan las invasiones de ejércitos extranjeros hostiles que amenazan con "inundar" la tierra prometida.

Las cuatro bestias (Dn 7,1-28)
1
-León (Dn 7,4).

Corresponde a la cabeza de oro del capítulo 2, es decir, el Imperio Babilonio. El león alado era el símbolo oficial de Babilonia, común en sus monumentos e imponente en la Puerta de Ishtar.
Las alas de águila simbolizan el alcance y la rapidez de sus conquistas. 

El hecho de que le arranquen las alas, le pongan de pie y le den un corazón humano alude a la humillación y posterior conversión de Nabucodonosor (c. 4).

2-Oso con tres costillas en la boca (Dn 7,5).

C
orresponde al pecho y brazos de plata del capítulo 2, es decir, el Imperio Medo-Persa.
La postura "medio erguido" simboliza la superioridad y el dominio de los persas sobre los medos. 

Las tres costillas representan sus tres principales conquistas: Babilonia, Armenia/Escitia y Egipto.

3-Leopardo con cuatro alas y cuatro cabezas (Dn 7,6). Corresponde al vientre y muslos de bronce, es decir, el Imperio Griego de Alejandro Magno.
El leopardo con cuatro alas simbolizan la agilidad asombrosa (de un depredador) y la velocidad sin precedentes (de un ave),  con las que Alejandro conquistó el mundo conocido.

Las cuatro cabezas representan la división de su imperio entre sus cuatro generales tras su repentina muerte, los Diádocos: Casandro, Lisímaco, Seleuco y Ptolomeo.

4-Bestia espantosa y terrible con diez cuernos (Dn 7,7-14). 
 
Corresponde a las piernas de hierro, es decir, al Imperio Romano en su fase inicial, y a los pies y dedos de hierro y barro, es decir, a los reinos geopolíticos y religiosos surgidos tras su caída, en su fase final.

La Bestia espantosa es el elemento más enigmático, violento y detallado de toda la profecía. A diferencia de los tres primeros (el león, el oso y el leopardo), el profeta no encuentra ningún animal en la naturaleza para compararla, describiéndola simplemente como una criatura "terrible, espantosa y extraordinariamente fuerte". Representa una fuerza terrible, violenta y destructiva.

Los dientes de hierro reflejan el poder triturador (la fuerza implacable de las legiones romanas) y descuartizador (las división del Imperio en provincias romanas). 

Los diez cuernos (los diez dedos de los pies) corresponden a las divisiones o reinos europeos surgidos tras la caída del Imperio romano. 

El cuerno pequeño representa un poder político-religioso blasfemo que surge de esa división (el Anticristo). 

Los ojos como de hombre simbolizan astucia, inteligencia o perspicacia. 

La boca que profería insolencias son las herejías dentro el cristianismo y las persecuciones a los santos mártires.

Al igual que en el capítulo 2, la visión de las bestias no termina en destrucción, sino en una escena celestial majestuosa: 
Daniel ve instalarse unos tronos y al Anciano de vestido y cabello blancos (Dios) tomar asiento en un trono para juzgar a las bestias, bajo el que corre un río impetuoso (Espíritu Santo). 

Los libros se abren (comienza el juicio) y la cuarta bestia es destruida y arrojada al fuego (caída del Imperio Romano). 

Alguien "como un Hijo de Hombre" (Jesucristo) viene entre las nubes del cielo y se le entrega dominio, gloria y un reino eterno para que todos los pueblos y naciones le sirvan. Corresponde a la roca de Daniel 2, desmenuzando la estatua.
 
El carnero y el macho cabrío (Dn 8,1-27)
En el 3º año del la regencia de Baltasar, el profeta Daniel recibe otro sueño/visión nocturna que se enfoca exclusivamente en el 2º y 3º imperio (Medo-Persia y Grecia). A diferencia de los capítulos anteriores, aquí el propio arcángel Gabriel le da a Daniel los nombres específicos de las naciones, eliminando cualquier duda sobre su interpretación histórica (v. 20-21).

La visión describe un combate geopolítico en el mundo antiguo a través de dos animales simbólicos:

1.-El carnero con dos cuernos (Dn 8,1-4). 
Daniel está en la ciudad de Susa (Elam), junto al río Ulay cuando ve a un carnero que tiene dos cuernos grandes, uno más grande que salía del otro. El carnero cornea con furia en todas direcciones; nadie puede resistirse a él, por lo que hace lo que quiere y se hace cada vez más grande. 
 
El cuerno más grande que creció después representa al Imperio Persa, que empezó siendo el hermano menor de la alianza con los Medos pero terminó siendo el dominante. Su avance hacia el oeste (Babilonia/Grecia), el norte (Armenia/Escitia) y el sur (Egipto) refleja las conquistas exactas del imperio.
 
2-El macho cabrío y su cuerno formidable (Dn 8,5-7). Desde el oeste viene un macho cabrío  corriendo velozmente. Tiene un cuerno formidable entre sus ojos. Ataca al carnero (Imperio Persa) con furia ciega, le rompe los dos cuernos, lo derriba al suelo y lo pisotea sin que nadie pueda salvar al carnero (caída del Imperio Persa).
El macho cabrío es el Imperio Griego. Viene de Occidente, es decir, de Grecia. 

Correr velozmente sin tocar el suelo representa las rápidas campañas militares que desmantelaron por completo al gigantesco Imperio Persa en pocos años. 

El cuerno formidable es Alejandro Magno (el leopardo con 4 alas).

El relato continúa detallando el destino del macho cabrío (Dn 8-14. En la cúspide de su poder, el cuerno formidable del macho cabrío es quebrado: representa la repentina muerte de Alejandro Magno a los 32 años, en el apogeo de su gloria. 

En su lugar, crecen cuatro cuernos notables hacia los cuatro vientos del cielo, que representan el reparto y la división del imperio entre sus cuatro generales: Casandro, Lisímaco, Seleuco y Ptolomeo.

De uno de esos cuatro cuernos (Seleuco) sale un cuerno pequeño que crece desmesuradamente hacia el sur, el este y hacia la "tierra hermosa" (Israel). Un poder destructivo que desafiará a Dios.
   
Preocupado por la destrucción que causará este cuerno pequeño en el santuario, Daniel escucha a un santo (del cielo) preguntar cuánto durará esta devastación. La respuesta es una de las profecías de tiempo más famosas de la Biblia: "Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado" (Dn 8,14).

El cuerno pequeño que sale de los cuatro es el rey seléucida Antíoco IV Epífanes (175–164 a.C.), quien perseguirá ferozmente a los judíos, prohibirá el culto a Dios, profanará el Templo de Jerusalén sacrificando un cerdo en el altar e instalará en él una estatua de Zeus. La purificación ocurrirá cuando los macabeos se rebelan, recuperan el templo y restauran el culto (origen de la fiesta de la Hannukah)