¿QUIÉN ES JESÚS?

La vida de Jesús siempre ha suscitado preguntas a lo largo de los últimos dos mil años.

¿Cómo pudo un carpintero que fue ejecutado por los romanos convertirse en el hombre más famoso de la historia?
¿Fue Jesús alguien verdaderamente real?
¿Cómo puede Dios ser un hombre al mismo tiempo?
¿De qué manera podría esto tener algún sentido para mi vida?

Estas son algunas preguntas, pero aquí tienes un espacio para formular las tuyas.
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martes, 23 de diciembre de 2025

ADVIENTO: ANTÍFONAS DE LA O


Durante esta última semana de Adviento, desde el 17 hasta hoy, 23 de diciembre, rezamos en Vísperas las 7 Antífonas de la O, siete textos litúrgicos que nos preparan para la Navidad y que reciben este nombre porque todas comienzan con la exclamación "Oh" y concluyen con una súplica que empieza con la palabra "Ven".

Cada antífona representa un título cristológico y evoca las profecías veterotestamentarias de Isaías sobre la venida del Mesías:

Oh Sapientia (Sabiduría), que brotaste de la boca del Altísimo, y abarcas de un extremo al otro y ordenas todas las cosas con fuerza y suavidad: ¡ven y enséñanos el camino de la prudencia!
Is 11,2: "Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y entendimiento, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor del Señor"
Is 28,29: "Admirable es su consejo, grande su habilidad"
Oh Adonai (Señor), guía de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y le diste tu ley en el Sinaí: ¡ven a librarnos con el poder de tu brazo!
Is 11,4-5: "Juzgará a los pobres con justicia, sentenciará con rectitud a los sencillos de la tierra; pero golpeará al violento con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios hará morir al malvado. La justicia será ceñidor de su cintura, y la lealtad, cinturón de sus caderas"
Is 33,22: "Porque el Señor nos gobierna, el Señor nos da leyes, el Señor es nuestro rey, él es nuestra salvación"
Oh Rabix Jessé (Raíz, Tronco de Jesé), que te alzas como un signo para los pueblos; ante quien los reyes enmudecen, y cuyo auxilio imploran las naciones: ven a librarnos, no tardes más.
Is 11,1: "Brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago"
Is 11,10: "Aquel día, la raíz de Jesé será elevada como enseña de los pueblos: se volverán hacia ella las naciones y será gloriosa su morada"
Is 45,14: "Los trabajadores de Egipto, los mercaderes de Etiopía, los esbeltos sabeos, pasarán a tu poder y te pertenecerán; marcharán detrás de ti, caminarán encadenados, se postrarán y te suplicarán: “Es verdad, Dios está entre vosotros y no hay otro, no hay más dioses"
Is 52,15: "Así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y comprender algo inaudito"
Oh Clavis David (Llave, Cetro de David) y cetro de la casa de Israel; que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir: ¡ven y saca a los cautivos de la cárcel, a los que moran en tinieblas y en sombra de muerte!
Is 22,22: "Pongo sobre sus hombros la llave del palacio de David: abrirá y nadie cerrará; cerrará y nadie abrirá"
Is 9,6: "Para dilatar el principado, con una paz sin límites, sobre el trono de David y sobre su reino. Para sostenerlo y consolidarlo con la justicia y el derecho, desde ahora y por siempre. El celo del Señor del universo lo realizará"
Is 42,4: "No vacilará ni se quebrará, hasta implantar la justicia en el país. En su ley esperan las islas"
Oh Oriens (Amanecer, Estrella de la Mañana), resplandor de la Luz Eterna, Sol de justicia: ¡ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte!
Is 9,1-2: "El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló. Acreciste la alegría, aumentaste el gozo; se gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repartirse el botín"
Is 60,1-2: "¡Levántate y resplandece, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor y su gloria se verá sobre ti"
Oh Rex Gentium (Rey de las naciones) y deseado de los pueblos, piedra angular que unifica a ambos extremos: ¡ven y salva al hombre que formaste del barro!
Is 9,5: "Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado: lleva a hombros el principado, y es su nombre: Maravilla de Consejero, Dios fuerte, Padre de eternidad, Príncipe de la paz"
Is 2,4: "Juzgará entre las naciones, será árbitro de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas"
Is 28,16: "He puesto en Sión como fundamento una piedra, una piedra probada, una piedra angular preciosa, un fundamento sólido. Quien se apoya en ella no vacila"
Oh Emmanuel (Dios con nosotros), nuestro Rey y Legislador, esperanza de las naciones y salvador de los pueblos: ¡ven a salvarnos, Señor Dios nuestro!
Is 7,14: "Pues el Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel"
Is 8,7-8: "Por eso, el Señor hará subir contra ellos las aguas del Éufrates, impetuosas y abundantes: al rey de Asiria con todo su poder. Se saldrá de cauce, desbordará sus riberas, irrumpirá en Judá, desbordará, crecerá hasta alcanzar al cuello, y sus alas desplegadas cubrirán toda la anchura de tu tierra, ¡oh Enmanuel!
Las 7 antífonas son un compendio cristológico que expresan los deseos de salvación de la humanidad y con sus iniciales en latín, forman el acróstico ERO CRASque significa "Seré mañana" o "Vendré mañana", respuesta de Jesucristo a la súplica de su pueblo

                                    E mmanuel
                                    R ex Gentium 
                                    O riens 
                                    C lavis David 
                                    R adix Jesse 
                                    A donai 
                                    S apientia

lunes, 27 de octubre de 2025

ISAÍAS: "EL QUINTO EVANGELIO"

 
El libro de Isaías es, por su extensión y trascendencia, el primero de los libros proféticos del Antiguo Testamento y marca un antes y un después en la historia del pueblo de Israel por su mensaje de esperanza y salvación con el anuncio del Mesías, además de una gran influencia en la tradición cristiana posterior, ya que es el puente entre la antigua alianza y la nueva.

Isaías es el libro más mencionado en el Nuevo Testamento (después de Salmos), el más utilizado en la teología y el de más presencia en la liturgia, porque anuncia la venida de Jesucristo en el "Día de Yahvé".

Conocido como el "quinto evangelio", es considerado una obra unitaria aunque fue escrito a lo largo de más de 300 años por distintos autores o escuelas proféticas y consta de tres colecciones de oráculos: Proto-Isaías (o 1º Isaías), Deutero-Isaías (o 2º Isaías) y Trito-Isaías (o 3º Isaías).

Estructura
  • Proto-Isaías (c. 1–39): escrito por Isaías ben Amoz (hijo de Amoz), nacido en torno al 760 a.C., profeta de oficio y consejero de varios reyes del siglo VIII a.C.. Profetizó durante tres períodos en el Reino del Sur (Jerusalén):
-Desde la muerte del rey Ozías (740 a.C.) hasta la muerte de su hijo Jotán (735 a.C.):
    • c. 1–6: Oráculos contra Sión, "Canto de la viña" y vocación de Isaías
  -Durante el reinado de Acaz y la guerra siro-efraimita (734-733 a.C.):

    •  c. 7-12"Libro del Enmanuel" (Dios con nosotros)=Encarnación

-Durante el reinado de Ezequías, quien llevó a cabo la reforma religiosa contra la idolatría cananea y luchó contra el imperio asirio que supuso la invasión y el asedio de Jerusalén de Senaquerib, rey de Asiria y Babilonia, en 701 a.C.
    • c. 13–23: Oráculos contra las naciones (Babilonia, Asiria, Egipto...)
    • c. 24–27: "Apocalipsis de Isaías" (Desolación, juicio y destrucción del Dragón)
    • c. 28–33: Oráculos escatológicos y lamentaciones
    • c. 34–35: Visión de Sion, el " Apocalipsis de Isaías" (castigo y retorno a Sión)
    • c. 36–39: Historias de la vida de Isaías (2 R 18,13)
  • Deutero-Isaías (c. 40–55): escrito por un autor anónimo del siglo VI a.C. durante el cautiverio en Babilonia (550 a.C.), anuncia el fin del destierro y la vuelta a la tierra prometida gracias a Ciro, rey de Persia, llamado también siervo de Yahvé (cf. Is 42, 1). Conocido también como el ""Libro de la consolación" por los "Cánticos del Siervo", 4 cánticos sobre el Mesías y su sufrimiento expiatorio (Is 49, 6; Sal 22) y que el propio Jesús asume en Lc 4,21:
    • 1º canto (c. 40–48): Consolación a los desterrados, que deben prepararse a regresar a Judá
    • 2º-4º canto (c. 49–54): Consolación a los repatriados, que no han sido acogidos como esperaban 
  • Trito-Isaías (c. 56–66): escrito por una escuela profética tras el exilio de Babilonia, una vez de vuelta a Jerusalén​, entre los años 515 a. C. - 70 d. C.). Es una antología de 12 oráculos de profetas anónimos:
    • c. 56-59: Oráculos de denuncia y de esperanza (universalidad del reino de Dios)
    • c. 60-62: Oráculos de optimismo y de promesas
    • c. 63-66: Oráculos de denuncia y poemas sobre la Jerusalén restaurada
El día de Yahvé
Isaías anuncia el día del Señor o "Día de Yahvé", tiempo en el que Dios actuará con poder y justicia y que tiene un doble cumplimiento: 
  • uno parcial, histórico:  juicio contra Judá y Jerusalén (Is 2,10-22
  • otro total, escatológico o apocalíptico: juicio contra Babilonia (Is 13,6-13)
El día del Señor no es simplemente una fecha en el calendario, sino la intervención divina que transforma la historia y conmociona la creación: la Encarnación o 1ª venida. 

Pero también se proyecta hacia una restauración futura, en la cual Israel y las naciones experimentarán la Parusía o 2ª venida redentora y gloriosa de Jesucristo que implantará la paz escatológica tras la derrota de la muerte, el retorno de los redimidos a Sion y la renovación de cielos y tierra, es decir, la nueva Jerusalén en el Éxodo definitivo (Is 4,2-6; 11,1-10; 24–27; 35,1-10 y 60–66).

Un nuevo Éxodo 
Es el tema central en el 2º Isaías: el regreso del pueblo israelita exiliado de Babilonia a Jerusalén (Is 40,3-5, 55,12-13en un doble cumplimiento:
  • uno histórico: el regreso de Babilonia a Judá
  • otro escatológico: el regreso ritual a Sión, a la Jerusalén celeste
El nuevo Éxodo se relaciona con el 1º Éxodo, la liberación de Egipto y la partida a Canaán, como la intervención divina en favor de su pueblo, pero con nuevos elementos que se proyectan hacia un Éxodo escatológico:
  • En el 1º Éxodo, el pueblo de Dios partió "con gran prisa" (Ex 12,11, Dt 16,3), mientras que en este nuevo Éxodo "no saldrá deprisa" (Is 52,12), en referencia a que no será una huida sino una victoria, no saldrán como esclavos sino como hombres libres que han vencido al pecado (1 Jn 5,4; 2 Cor 5,17; Ef 4,24; Rom 6,6
  • En el 1º Éxodo, la tierra entre Egipto y Canaán era un "desierto inmenso y terrible, una tierra árida y desolada, con serpientes y escorpiones" (Dt 8, 15), mientras que en este nuevo Éxodo, la tierra entre Babilonia y Judá "se transformará en un camino llano al Señor; donde los valles se levanten y los montes y colinas se abajen, donde lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale" (Is 40, 4), en referencia a la justicia y perfección (santidad) de la Jerusalén celeste (Ap 21,10-27)
  • En el 1º Éxodo, Dios "proporcionó agua, pero con moderación, sólo la que necesitaban", mientras que en este nuevo Éxodo, Dios "Hará brotar ríos en cumbres desoladas, en medio de los valles, manantiales; transformará el desierto en marisma y el yermo en fuentes de agua" (Is 41,18), en referencia al envío del Espíritu Santo, "fuentes de aguas vivas" (Jn 7,37-38; Ap 7,17)

martes, 17 de enero de 2023

LOS 6 "AY" DE ISAÍAS

"¡Ay de los que llaman bien al mal y mal al bien,
 que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, 
que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!" 
(Is 5,20)

El capítulo 5 del libro profético de Isaías presenta una parábola similar a la que describirá Marcos en el capítulo 12 de su evangelio, y que volverá a retomar a partir del capítulo 18 hasta el 33, para detallar la desviación moral que existía en el pueblo de Israel (y que acabaría en destierro) con seis "ayes" o lamentos contra Judá, el reino del norte: los explotadores, los borrachos, los impíos, los que tergiversan la verdad, los que se creen sabios y los injustos. 

Los "ay" de Isaías son una advertencia que la profecía bíblica representa siempre en forma de lamento por las desgracias que suponen determinadas conductas pecaminosas que sólo nos traen dolor, sufrimiento, frustración y vacío, y que, a pesar de estar escritas hace casi treinta siglos, cobran rabiosa actualidad para nosotros en nuestro siglo XXI.

No obstante, el propósito de Dios que habla por boca del profeta no es tanto lamentarse (como si no hubiera remedio) sino conceder siempre al hombre nuevas oportunidades de arrepentimiento y de conversión. El Señor no deja de preocuparse por nosotros y nosotros...siempre le damos la espalda...

1º "ay" : materialismo
(Is 5,8-10 / Is 18,1-2)
"¡Ay de los que añaden casa a casa, y juntan campos con campos hasta no dejar sitio y poder habitar solo ellos el país! Lo ha jurado a mis oídos el Señor del universo: Sus muchas casas, amplias y hermosas, serán arrasadas, quedarán deshabitadas. Diez yugadas de viña darán un cántaro de vino,diez medidas de simiente producirán una sola"
"¡Ay del país del zumbido de alas, más allá de los ríos de Etiopía, que envía por el mar embajadores, en canoas de junco sobre el agua! Regresad, ágiles mensajeros, al pueblo esbelto de la piel luciente, nación temible más allá de sus fronteras, pueblo potente y dominador; regresad a la tierra surcada por ríos"
Isaías nos previene contra la idolatría del materialismo, el individualismo, el poder, la avaricia y la codicia que producen especulación y acumulación de riquezas, explotación y desigualdad, y afirma que su aparente prosperidad quedará en nada. Es lo que hoy denominamos "globalización", que trata de ofrecer una falsa seguridad. Algunos señalan este ay como el tercer jinete (caballo negro) del Apocalipsis.

2º "ay": hedonismo
(Is 5,11-17 / Is 28,1)
"¡Ay de los que madrugan, en busca de licores, y alargan el crepúsculo, encendidos por el vino, con cítaras y arpas, panderetas y flautas, y vino en sus festines, pero no consideran la acción del Señor, ni tienen en cuenta la obra de sus manos! Por eso mi pueblo es deportado, porque no comprende, los notables mueren de hambre, la muchedumbre se abrasa de sed. Por eso ensancha sus fauces el abismo, dilata su boca sin medida, allá bajan notables y plebeyos, su bullicio y sus festejos. Será doblegado el mortal, humillado el hombre, abajada su mirada altiva. Mostrará el Señor del universo grandeza en sus sentencias, y el Dios santo será santificado. Corderos pastarán como en sus pastizales y engordarán entre las ruinas los cabritos"

"¡Ay de la pretenciosa corona de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca, joya de su diadema, allá en la cabecera del valle fértil de los tumbados por el vino!"
El profeta nos advierte contra el hedonismoel egoísmola perversión y la autocomplacenciaque producen conductas lujuriosas, desenfrenadas y desviadas del plan natural de Dios, confinando a muchos en la prisión de placeres adictivos y efímeros (sexo, droga, juego...) incapaces de satisfacer nunca.

3º "ay": impiedad
(Is 5,18-19 / Is 29,15)
"¡Ay de los que arrastran su culpa con lazos de engaño, su pecado como con cuerdas de carro, de los que dicen: Que se dé prisa, que apresure su obra para que la veamos, que se aproxime y se cumpla el plan del Santo de Israel para que lo sepamos!" 
"¡Ay de los que, en lo profundo, |ocultan sus planes al Señor para poder actuar en la oscuridad y decir: ¿Quién nos ve? ¿Quién se entera?"
El profeta nos avisa contra la impiedad, la mentira, la falsedad y el engaño que producen oscuridad y enfriamiento de la fe además de conductas burlonas y descreídas, afirmando que Dios no interviene porque no existe, exactamente igual que en tiempos de Noé y que la intención de Satanás de apartarnos de Dios. 

4º "ay": relativismo
(Is 5,20 / Is 30,1)
"¡Ay de los que llaman bien al mal y mal al bien, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!"
"¡Ay de los hijos rebeldes! que hacen planes sin contar conmigo, que sellan alianzas contrarias a mi espíritu añadiendo así pecado a pecado"
Isaías nos previene contra el relativismo, la rebeldía y las falsas doctrinasque crean confusión, errores y división, que interpretan, adulteran y tergiversan la ley natural divina, convirtiendo lo malo en bueno, lo incorrecto en correcto, la oscuridad en luz, lo amargo en dulce. El mismo Jesús considera esta conducta blasfemia contra el Espíritu Santo (Mc 3,29; Mt 12,31; Lc 12,10).

5º "ay": racionalismo
(Is 5,21 / Is 31,1)
"¡Ay de quienes son sabios a sus propios ojos y se creen inteligentes!"

"Ay de los que bajan a Egipto por auxilio y buscan apoyo en su caballería! Confían en los carros, porque son numerosos, y en los jinetes, porque son fuertes, sin mirar al Santo de Israel ni consultar al Señor"

Es una advertencia contra la soberbia, el orgullo, la arrogancia y la autosuficiencia de aquellos que buscan su propia gloria y reconocimiento de los demás. También de quienes se consideran sabios e inteligentes por la razón, la ciencia o la política y que niegan a Dios. Es el mismo engaño de Satanás desde el principio de la creación, intentar que el hombre viva sin necesidad de Dios.

6º "ay": injusticia
(Is 5,22-24 / Is 33,1)
"¡Ay de los fuertes para beber vino, de los valientes para mezclar licores, de los que por soborno absuelven al culpable y niegan justicia al inocente! Como la lengua de fuego devora la paja, y el heno se consume en la llama así se pudrirá su raíz y sus brotes volarán como polvo, porque rechazaron la ley del Señor del universo y despreciaron la palabra del Santo de Israel"
"¡Ay de ti, destructor que aún no has sido destruido, traidor no traicionado! Cuando hayas terminado de destruir serás destruido, cuando hayas completado tu traición, te traicionarán.
Es un aviso contra la injusticia, la falta de honradez y la inmoralidad de aquellos que utilizan favoritismos, parcialidades y nepotismos en contra de los inocentes y de la voluntad de Dios. Oscurecen la razón y enajenan la voluntad llevándoles a adoptar actitudes perversas y malvadas.

Sabemos que el pueblo de Israel, con estas conductas se alejó de Dios y la consecuencia fue que sufrió destierro, primero por el imperio asirio (reino del norte - Samaria) y finalmente por el babilonio (reino del sur- Judea). Sería luego Ciro, rey de Persia quien liberaría al pueblo, permitiéndoles volver a "su tierra prometida" y "refundarse", "renacer a Dios".
Pero Isaías también se dirige a nosotros para advertirnos de las consecuencias de caer en estas conductas: nos conducirán al exilio, nos apartarán de Dios, nos dispersarán, nos esclavizarán y nos harán perder toda nuestra dignidad, nuestra identidad, nuestra fe y nuestra comunión con Dios. Podríamos concluir diciendo que el exilio no es otra cosa que el infierno.

Sin embargo, Dios que es rico en misericordia (Ef 2,4), nos da una y otra oportunidad para que retornemos a Él, porque quiere que todos los hombre se salven (1 Tim 2,4). 

Cristo, el ungido de Dios (Is 45,1-25), en su segunda venida, nos liberará del destierro del pecado y nos conducirá a la definitiva tierra prometida para vivir en amor y comunión eternos con Dios, es decir, para cumplir la voluntad inicial y eterna de Dios. 

¡Cuánto nos ama Dios! y nosotros...¿le escucharemos? ¿le corresponderemos?