¿QUIÉN ES JESÚS?

La vida de Jesús siempre ha suscitado preguntas a lo largo de los últimos dos mil años.

¿Cómo pudo un carpintero que fue ejecutado por los romanos convertirse en el hombre más famoso de la historia?
¿Fue Jesús alguien verdaderamente real?
¿Cómo puede Dios ser un hombre al mismo tiempo?
¿De qué manera podría esto tener algún sentido para mi vida?

Estas son algunas preguntas, pero aquí tienes un espacio para formular las tuyas.

miércoles, 4 de enero de 2017

HAY UN TIEMPO PARA TODO BAJO EL CIELO

Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el cielo:
un tiempo para nacer y un tiempo para morir; 
un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado;
un tiempo para matar y un tiempo para curar; 
un tiempo para destruir y un tiempo para edificar;
un tiempo para llorar y un tiempo para reír; 
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
un tiempo para tirar piedras y un tiempo para recogerlas; 
un tiempo para abrazar y un tiempo para abstenerse de abrazos;
un tiempo para buscar y un tiempo para perder; 
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
un tiempo para rasgar y un tiempo para coser; 
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar y un tiempo para odiar; 
un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz.
¿Qué provecho saca el obrero de tanto trabajar?
(Ecl 3,1-9)

"No tengo suficiente tiempo", "No me da la vida", " Estoy muy ocupado"... He oído esto innumerables veces en mi vida. Tanto, que me cansa rebatirlo.

Decir que estamos ocupados no es más que una excusa de moralidad y actitud perezosas porque, a menudo, es una declaración de nuestra propia importancia, y una excusa para no comprometerse, para ser descortés con la gente... 

Todo el mundo está ocupado. Y todo el mundo se queja de estar ocupado. Yo también, a veces. Ocupado, ocupado, ocupado. Ocupado es una palabra de moda, desgraciadamente. La mayoría de nosotros vivimos bastante cómodos con el hecho de "estar ocupados".

Pero "estar ocupados" (es decir, un estilo de vida frenético o distraído) esconde una "pereza moral" y eso, nos hace sentir incómodos. Significa que "estar ocupados" no es algo que simplemente nos sucede. Es algo que elegimos. Es cuestión de prioridades. 

A medida que estas objeciones y elecciones se generan en nuestra mente, sería útil que recordáramos lo que Jesús dijo a Marta, que tan ocupada estaba siempre: "Marta, Marta, tú te preocupas y te apuras por muchas cosas, y sólo es necesaria una. María ha escogido la parte mejor, y nadie se la quitará" (Lc 10,42). Marta, había elegido otra cosa, la parte peor.

¿Por qué elegimos estar ocupados?
Con demasiada frecuencia lo hacemos para darnos importancia a nosotros mismos. Utilizamos la frase "estoy ocupado" como una forma de decirnos a nosotros mismos y a otros, lo esenciales que somos. Estar ocupados es una forma de demostrar nuestra propia importancia y valía. 

Pero el mayor problema es que elegimos "estar ocupados" como una forma de evitar tener que tomar decisiones más difíciles, más costosas o menos apetecibles. 
"Estar ocupados" no deja de ser una escapatoria. Proporciona una forma adecuada y excusa conveniente de optar por "salir del paso", en lugar de tomar una decisión difícil y compleja, de la que seremos responsables y que nos sacará de nuestra zona de confort. 

Es mucho más fácil ser víctima de las circunstancias que ser responsable de una decisión o incluso, de un error. Un horario desbordante puede convertirse en un escudo perfecto que nos proteja de ciertas actividades impredecibles, incómodas o que requieran "nuestro tiempo". Es una cobertura que surte efecto. 

Pero ¿Quién puede discutir contigo si tienes demasiadas cosas que hacer o si estás ocupado? 

Pues, Dios puede. Jesús, mediante una parábola, nos muestra en la Biblia, las múltiples excusas que ponen unos invitados para no asistir a un banquete, y les dice: "Pues os digo que ninguno de los invitados probará mi banquete" (Lc 14, 15-24).

Tiempo suficiente
Tenemos que romper el tentador y pésimo hábito de decir que no tenemos suficiente tiempo. Cuando decimos esto, no sólo estamos culpando a nuestras circunstancias, sino que estamos culpando a Dios.  Dios es el verdadero dueño de nuestra vida y de nuestro tiempo. Cuando decimos estar ocupados, estamos diciendo, esencialmente, que Dios es insuficiente o que es tacaño. 

Recordemos la poesía de Santa Teresa: 

Nada te turbe, nada te espante,
todo se pasa, Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza;
quien a Dios tiene nada le falta:
Sólo Dios basta.

"Sólo Dios basta". Al reflexionar sobre esto, seremos más conscientes de nuestra falta de fe para dedicarle tiempo a Dios. Tendemos a tener más fe en que Dios proveerá nuestras necesidades económicas, laborales, etc., que nuestras necesidades de tiempo. 

Nuestra reticencia (en parte, egoísmo y en parte, miedo) es, significativamente, debido a nuestra falta de fe en que Dios nos proporcionará tiempo para lo que necesitemos. 

Debemos recordar que cada momento pertenece a Dios (por lo tanto, cada momento es sagrado) que nos ofrece como regalo. Pero no sólo eso, Dios nos da suficientes momentos para dedicarnos a nuestros llamados sagrados o profanos, cualesquiera que sean. Somos administradores de estos dones y seremos responsables de su inversión (Mateo 25, 14-30, 2 Corintios 5,10). Por ello, debemos manejar las cosas sagradas (cada momento) con mucho cuidado.

Sin embargo, en nuestro temor también debemos recordar que Dios es "misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en amor y fidelidad" (Sal 86,15). Si llegamos a él humildemente pidiendo ayuda, nos dará todo lo que necesitamos para administrar el tiempo que nos fue confiado (Lc 11, 9; Flp 4,19; Hb 13,20-21).

"Praesto Sum"
Dejemos de lado la excusa de "estar ocupados" y decidamos "estar dispuestos", o como dicen los Heraldos del Evangelio: "Praesto sum", siguiendo el modelo perfecto de nuestra madre la Virgen María: "He aquí la esclava del Señor. Hágase en mi según tu Palabra" (Lc 1, 38)

Dejemos de usar el "estar ocupados" como una insignia de auto-bombo o como una excusa para evitar lo que no queremos hacer.

Dejemos de deshonrar a Dios diciendo que no tenemos suficiente tiempo. Dios, en su eternidad, tiene "el tiempo", dispone de todo el que necesitemos y puede llenar nuestras vidas de él. 

Y recordemos que este momento y cada momento es un don sagrado de Dios. La gracia de Dios está aquí, ahora. Mientras confiamos en Él, nos dará "el tiempo justo para hacer lo que necesitamos hacer momento a momento para responderle".

Dios nos ha dado el tiempo justo para hacer 
lo que necesitamos hacer en cada momento, 
para responder a su llamada 
y hacer lo que Dios nos ha llamado a hacer. 
Su Gracia está en cada momento.

lunes, 2 de enero de 2017

ORGULLOSO DE SER CRISTIANO

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Estoy orgulloso de ser cristiano, de seguir a Cristo. Él es real, es el Camino, la Verdad y la Vida. Nada me va a apartar de Él, pero la intolerancia con la que algunos actúan me rompe el corazón.  Esta es mi lucha.

A veces me pregunto, "Dios, ¿por qué dejas que estas personas te ataquen? o incluso peor, ¿por qué dejas que ataquen a tus hijos?"

Todos tenemos derecho a una opinión y por supuesto, una creencia, pero eso no significa que nuestras opiniones tengan que ser censuradas con impiedad y crueldad. Todo lo que hago lo intento hacer con amor y decirlo con respeto. Pero te censuran o te atacan. Es desalentador. 

Sin embargo, Dios ya me ha respondido a mis preguntas. Me llama a ser misericordioso, a devolver bien por mal, a perdonar a mis enemigos. Y eso cuesta, sobre todo, para alguien como yo, que dista mucho de ser santo.

En la Palabra de Dios, el concepto de amor y de misericordia son constantes. Pero mientras creo que estas verdades son tan reales como que el sol sale cada mañana, supongo que algunos opinan lo contrario. 

Lo repito, estoy orgulloso de ser cristiano, pero no puedo decir que me guste la forma en que otras personas actúan. Yo sería el primero en dar mi vida por Aquel que dio la suya por mí, pero eso no significa que sea capaz de hacerlo por aquellos que me atacan. Esta es mi asignatura pendiente. Sé que tengo que trabajar en ello. Y mucho...

El segundo mandamiento que Jesús nos dio es: "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Marcos 12,31. Además, en Lucas 6, 35-36, el apóstol nos exhorta: "Pero vosotros amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar remuneración; así será grande vuestra recompensa y seréis hijos del altísimo, porque él es bueno con los desagradecidos y con los malvados. Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso" 

Sé que no puedo ignorarlo, sé que debo obedecer aunque me cueste. Sé que el amor es algo que no puedo ignorar como seguidor de Jesús. No es que quiera justificar mis palabras, mis acciones o mis malos pensamientos, pero no lo llevo bien. No siempre soy capaz de amar a mi enemigo.

Sé que mi misión como seguidor de Cristo consiste en reflejar amor, el mismo amor que Jesús mostró sobre la cruz. No soy tan iluso como para creer que por ser cristiano voy a ser amado o respetado por todas las personas. De hecho, Jesús me advirtió sobre ello: "Seréis odiados por todos por causa mía, pero el que se mantenga firme hasta el fin, ése se salvará" (Mateo 10,26).

Sé que sin amor, sin compasión y sin misericordia, ser cristiano no tiene sentido. Sin amor estoy sin Jesús. El fue odiado, perseguido y asesinado, y por tanto, Jesús mismo es la imagen que debo reflejar, y mi misión es amar porque él me amó primero. A todos, incluso a los siguen queriendo verle crucificado.

Como cristiano debo aprender a mostrar al mundo una imagen consecuente del amor de Dios a través de cada faceta de mi vida, incluso en las redes sociales. Sé que el AMOR tiene el poder de cambiar el mundo.

Por eso, le pido a Dios ayuda. Le pido que me envíe su Espíritu, y a María, su Gracia, porque sin ellos, no puedo.




¿DEBO HABLAR A MIS HIJOS SOBRE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO?

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La pasada semana, escuché el caso de una amiga que se vio envuelta en una situación muy embarazosa cuando su hija pequeña, a la salida de un cumpleaños, le preguntó por qué su amiga tenía dos mamás, en lugar de un papá y una mamá.

Nos guste o no, nuestra sociedad actual, enferma y alejada de Dios, nos obliga a tener una conversación absolutamente necesaria con nuestros hijos acerca de la ideología de género.

Mientras algunos luchan contra viento y marea y se afanan por dar conocer una identidad elegida por ellos mismos, pregonarla a los cuatro vientos y obligarnos a los demás a aceptarla, mi familia no tiene que hacerlo. En casa, lo tenemos claro.

No obstante, alguien podría preguntarse por qué un padre cristiano debería abordar este problema con sus hijos. Aquí hay algunas razones:
  • Porque si no lo escuchan primero de nosotros, lo oirán tarde o temprano de otra persona y probablemente, no lo hará desde nuestra perspectiva cristiana.
  • Porque haciéndolo, nos anticipamos a una situación incómoda e inesperada cuando nuestros hijos vayan a un baño público, y salgan con más preguntas que en "pasapalabra".
  • Porque nos da una oportunidad como padres de enseñarles a nuestros hijos la perspectiva de Dios sobre la identidad de género y del ser humano.
Un Dios absolutamente claro
Mientras el mundo que nos rodea se esfuerza por determinar la verdad de quién y de lo que es cada uno, Dios ya lo ha hecho. Y lo ha dejado escrito, perfectamente claro y fácilmente comprensible, incluso para un niño: 
  • Dios nos creó a Su imagen (Gn 1, 26-27)
  • Dios nos creó hombre y mujer (Gn 1,27)
  • Dios nos creó con un género específico para un único propósito (Gn 1,28; 2, 15,18)
  • Sólo Dios decide el género de una persona y nos muestra innegables formas de identificar ese género desde el nacimiento (Sal 139, 14-16)
Al enseñarles a nuestros hijos las verdades bíblicas básicas, podrán identificar por sí mismos la verdad del error, cuando la oigan. 

Enseña a tus hijos que Dios es el mismo ayer, hoy y siempre, y que Su Palabra nunca cambia, que es atemporal y eterna, independientemente de lo que haga o piense el mundo.

Un mundo totalmente confundido
Lamentablemente, vivimos en una sociedad muy confusa (en el mejor de los casos) que se ha permitido a sí misma ser moldeada por sus propios pecados en lugar de por las verdades absolutas.

Decir que cualquier persona puede ser cualquier cosa o elegir su propio género y que tiene derecho a que nadie diga lo contrario, es simplemente ingenuo y retorcido. No son pocos los médicos, psiquiatras y pediatras que argumentan en contra de la ideología de género y la definen como un trastorno mental

Pregúntale a cualquier niño y podrá decirte "la manera en que son las cosas"
Entonces, ¿por qué nuestra sociedad cree que debe empujar a tal confusión a nuestros hijos y a las generaciones futuras, e incluso a nosotros? ¿Por qué quiere obligarnos a pensar de un modo paranoico como ellos? ¿Acaso son los defensores de la ideología de genero responsables de educar y proteger a nuestros hijos o somos nosotros, sus propios padres?

La respuesta es muy simple: el mundo en que vivimos es un lugar perdido, engañado y confuso. El Diablo hace muy bien su trabajo.

Cuando el mundo que nos rodea decide hacer leyes que no sólo contradicen a Dios y a la Biblia, y que claramente van en contra del sentido común, no sólo está cumpliendo la voluntad de Satanás (quien le mantiene confundido), sino que pretende confundir a las generaciones futuras con su pensamiento único. Al contrario que Dios, el Demonio no otorga libertad ni concibe la tolerancia; por eso, sus seguidores son fieles reflejos suyos.

Hacemos bien en enseñar a nuestros niños que el mundo está confundido, y que Dios no es el autor de la confusión (1 Co 14,33)

Pero lo más importante, no debemos dejar de enseñar a nuestros hijos este último punto…

Un cristiano amorosamente compasivo
Mientras, nosotros, como cristianos, debemos ponernos en pie y proclamar la verdad de la Palabra de Dios, y hacerlo siempre de una manera que refleje claramente a Cristo, en un mundo tan desesperadamente necesitado de Él.

En la manera en que hablamos con nuestros hijos sobre el tema, debemos transmitirles un amor por un mundo perdido que necesita la Verdad de Dios para ser libre; debemos prepararlos para que los retos futuros a los que se enfrentarán en sus propias vidas se basen en la Verdad de nuestro Creador y Dios.

A medida que el mundo se aleja cada vez más de la Verdad, odiarán cada vez más a aquellos que la proclamen. Pero que eso nunca cambie nuestro amor por la gente, incluso por los que caminan ciegos y atrapados por el pecado. Recuerda que la forma en que presentamos la Verdad afectará la forma en que nuestros hijos lo crean.
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Nuestros hijos necesitan oír hablar de este tema desde el punto de vista de Dios y de la Gracia, y los mejores para hablar con ellos acerca de ello no son ni nuestros dirigentes ni nuestros colegios, sino nosotros, los padres.

Nuestros hijos nos observan para ver cómo respondemos a este problema, y ​​la forma en que lo hacemos tiene la capacidad de impactarles de manera significativa en su mentalidad futura, ya sea positiva o negativamente. Podemos inculcarles, sin darnos cuenta, una animadversión hacia aquellos que rechazan la verdad, o simplemente, infundirles compasión y misericordia hacia esas mismas personas.

Todavía es posible enseñar a nuestros hijos a amar al pecador y, al mismo tiempo, odiar el pecado, ayudándolos a entender que el verdadero enemigo es Satanás, no las personas (Efesios 6,12). Pero debemos demostrar claramente el amor de Cristo en nuestro enfoque. Un amor que aborrece el pecado y perdona al pecador.

Dios nos brinda el privilegio de educar a las próximas generaciones para que llenos de fe, cambien el mundo, pero con compasión, llevados por la Gracia y por el Espíritu Santo.

Permitirme animaros a que habléis con vuestros hijos acerca de estas importantes verdades: 
  • defender a Cristo sin comprometer la Verdad
  • amar a los perdidos sin perder nuestro testimonio
  • educar a una generación que entienda cómo hacer ambas cosas".
La Verdad expresada en Jn 8,32 se aplica ahora más que nunca para nosotros, nuestros hijos y el mundo que nos rodea...

"Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres".

domingo, 1 de enero de 2017

EL NACIMIENTO DE JESÚS PUSO AL MUNDO PATAS ARRIBA

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El Evangelio de San Lucas nos muestra las características asombrosas e inauditas del plan salvífico de Dios para la humanidad, a través del nacimiento de Jesús.

Jesús nació en una aldea extraña simbolizando 
que Él no es de este mundo. Nació en un pesebre (en una cuadra) sucio y maloliente simbolizando que quiso hacerse sitio en el corazón humano. Nació en el seno de una familia pobre y humilde, rodeado de personas "non gratas" para el pueblo judío que simboliza a quienes primero Dios dirige su mirada misericordiosa.

Esto debe hacernos discernir y pensar en el cambio de valores que hay en la figura de Jesucristo y en su mensaje. Ya desde su nacimiento Cristo no pertenece a ese ambiente, que según el mundo es importante y poderoso. Y, sin embargo, precisamente este hombre irrelevante y sin poder se revela como el realmente Poderoso, como aquel de quien a fin de cuentas todo depende.

Un ángel es quien anuncia al mundo la llegada de Dios y lo hace a través de unos pastores. Según el evangelista "en torno al ángel apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios diciendo: Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres en quien él se complace”.

Lucas nos dice que los ángeles "hablan", aunque evidentemente, el habla de los ángeles es un cantar, en el que se hace presente de modo palpable todo el esplendor de la gran alegría que ellos anuncian.

Dios, que siempre hace todo nuevo, asombroso y completamente diferente al pensamiento humano, vendría al mundo de una forma que la mentalidad de la época (incluso la de hoy), no entendería. Y es que Dios envió a Jesucristo para poner el mundo patas arriba a través de:

Una virgen

Lucas nos da una versión más detallada de la historia del nacimiento de Jesús que los otros evangelios. 

Sabemos que María era una muchacha humilde y desconocida, que vivía en una zona menos conocida de Israel (Nazaret), cuando el Ángel del Señor le comunicó la noticia de que todo un Dios iba a ser concebido dentro de ella, de que lo imposible para el hombre no lo es para Dios y a pesar de ser virgen concebiría un hijo.
Lucas nos dice que el ángel vino a una “virgen”, no a otro tipo de mujer, sino a una mujer sexualmente pura. No es casualidad que en el mismo texto se repite dos veces la palabra “virgen” para describir la clase de persona que fue escogida por Dios para su propósito eterno. 

 Esto significó que Dios envió al que es hoy nuestro Salvador a través del vientre de una mujer virgen para que tuviera un cuerpo humano, pero no nuestra naturaleza, en lo que respecta al pecado. A través de la concepción virginal, Dios le dio un cuerpo y su propia naturaleza humana a su Hijo. 

No sólo se trata de un hecho milagroso, sino que la idea de que una niña tan pobre jugara un papel tan importante en la llegada de Dios a la Tierra, para convertirse en la madre del Mesías es inaudita y sorprendente para la mentalidad judía, puesto que el centro de la vida de Israel era Jerusalén, y dentro de la ciudad, el Templo, morada santa de Dios.

Es pues algo inconcebible para una mente judía pensar que Dios enviaría al Mesías, a Cristo a la tierra en el seno de una familia pobre y que nacería en una cueva sucia y maloliente, en lugar de en Jerusalén...

La Virgen María representa el modelo más adecuado, bello y puro para que el Dios del Universo venga al mundo. 

Unos pastores
Fijémonos también en los pastores, a quienes se les aparecen ángeles que les comunican, en primer lugar, la gran noticia del nacimiento de Jesús. ¿Por qué a los pastores en primer lugar? ¿No le correspondería tal derecho al Sumo sacerdote de Jerusalén?

Habitualmente, tenemos una imagen de los pastores dulce y pura pero la realidad era que, para el pueblo judío y sus dirigentes religiosos, los pastores eran personas de la más baja condición social, sucios, despreciados y considerados impuros, al vivir entre animales y muy alejados del Templo Santo de Dios. Algo que en el pueblo de Israel era de suma importancia. 
Una vez más, vemos como Dios en su infinita sabiduría hace realidad su sentencia de "que los últimos serán los primeros", sacando a la gente del escalafón social más bajo y colocándola en los puestos de vanguardia, en la historia más increíble que el mundo haya visto y oído.

Los pastores son los primeros en recibir la gran noticia porque "están en vela", tienen una fe sólida que les mueve a salir corriendo hacia donde les ha nacido el Salvador.

Estos hechos constituyen la coherencia de la posterior conducta de Jesús: incluso durante sus primeros momentos en la tierra, Jesús eligió a los marginados, a los pobres y a los humildes para que fueran los protagonistas de su historia. 

Los pastores representan a las almas sencillas, los pobres, los predilectos del amor de Dios.

Una cueva
El Reino de Dios fue revelado en un pueblo de orden secundario, Belén; nuestro Salvador vino al mundo a una cuadra (establo) mugrienta, sucia, fría y maloliente; y el Dios del Universo se abajó a nuestra impureza e indignidad, al nacer entre animales y porquería.

En el Antiguo Testamento, el profeta Isaías ya habló sobre el buey y el asno que están junto a Jesús en su nacimiento: "Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo" (Is 1, 3).

Jesús no sólo vino a un sitio recóndito, un lugar sucio, entre los pobres y los indignos, entre animales, sino que además lo hizo en la oscuridad de la noche, sin hacer ruido y sin que lo supiera demasiada gente

¿No es paradójico? Dios, en su infinito amor misericordioso viene al hombre despojándose de su poder, gloria y estatus, y se hace impuro, pobre y humilde para acercarse a nosotros. Y lo hace sin alardes.

La cueva (portal, cuadra, establo) representa la indignidad del corazón humano ante los ojos de Dios. Y aún así, Él quiere habitar en ella.

Y es que Jesús vino a la tierra para traer salvación cambiando los roles, redefiniendo los méritos y invirtiendo la importancia de la pirámide social y poniendo la mentalidad del hombre al revés.

Una estrella
Benedicto XVI, en su libro "La infancia de Jesús"explica que entre los años 7-6 a. C., se considera el momento verosímil del nacimiento de Jesús.

Durante ese período, se produjo una conjunción de los planetas Júpiter, Saturno y Marte en el signo zodiacal de Piscis. Según el astrónomo Johannes Kepler, a ese fenómeno, reflejado también en "tablas cronológicas chinas" se añadió la aparición de una supernova creando un acontecimiento astronómico muy singular.
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El Papa emérito también señala que la paradoja de que Jesús haya nacido seis años antes de la "era cristiana" se debe a un error de cálculo del monje Dionisio el Pequeño, quien hizo en el siglo VI la conversión del calendario basado en la coronación del emperador Diocleciano a uno nuevo centrado en el nacimiento de Jesucristo.

Unos Magos
La tradición ha ido enriqueciendo la figura de los Reyes Magos. En un principio, y según relata el Evangelio de Mateo, las personas que iban a adorar a Jesús eran Magos de Oriente.

Sin embargo, en el Sal 72 y en el libro del profeta Isaías en el Antiguo Testamento se menciona "a unos reyes que venían de Oriente y le traían regalos".
Los hombres de los que habla Mateo no eran únicamente astrónomos. Eran sabios persas que, aunque no pertenecían a la clase sacerdotal, tenían sin embargo, un conocimiento religioso y filosófico muy desarrollado.

Según Benedicto XVI, estos hombres representaban "el dinamismo inherente a las religiones de ir más allá de sí mismas; un dinamismo que es la búsqueda del verdadero Dios". 

Los Reyes Magos representan a los buscadores de la verdad propios de todos los tiempos.

Unos regalos
El Papa emérito Benedicto XVI en su libro sobre Jesús explica que "ante el niño regio, los Magos adoptan la proskýnesis, es decir, se postran ante él"

De ahí se explica que los regalos que ofrecen los Magos no son dones prácticos, que en aquel momento tal vez hubieran sido útiles para la Sagrada Familia.

Los regalos representan un reconocimiento de la dignidad regia de aquel a quien se ofrecen:
  • el oro hace referencia a la realeza de Jesús.
  • el incienso hace referencia a su dignidad de Hijo de Dios. 
  • la mirra hace referencia al misterio de su Pasión.