¿QUIÉN ES JESÚS?

La vida de Jesús siempre ha suscitado preguntas a lo largo de los últimos dos mil años.

¿Cómo pudo un carpintero que fue ejecutado por los romanos convertirse en el hombre más famoso de la historia?
¿Fue Jesús alguien verdaderamente real?
¿Cómo puede Dios ser un hombre al mismo tiempo?
¿De qué manera podría esto tener algún sentido para mi vida?

Estas son algunas preguntas, pero aquí tienes un espacio para formular las tuyas.

miércoles, 27 de agosto de 2025

SECTAS EN LA IGLESIA

"Estoy contra los profetas que se roban entre sí mis palabras...
que se valen de su lengua para pronunciar oráculos...
que tienen falsos sueños y los cuentan, 
extraviando así a mi pueblo con sus mentiras y pretensiones. 
Y resulta que no los envié ni les di orden alguna"
(Jr 23,16.21.30-32)

Todo cristiano mínimamente formado sabe (o debería saber) que desde siempre ha habido, hay y habrá escisiones sectarias dentro del pueblo de Dios, incluso aunque muchos de estos grupos endogámicos hayan obtenido, en principio, el reconocimiento y la aprobación de la Iglesia.

En la actualidad, cada vez con mayor frecuencia, escuchamos noticias sobre "asociaciones" o "congregaciones" religiosas que se apartan de la sana doctrina y de la Tradición de la Iglesia. Son los "falsos profetas" contra los que nos previene la Sagrada Escritura en innumerables pasajes: 
  • Antiguo Testamento: Dt 13,1-4; Prv 14,12; Jr 14,14-15; 23,16.21.30-32; 27,15; Ez 13,6-9; Miq 3,5-7; Zac 10,2
  • Nuevo Testamento: Mt 7,15-16.22-23; 15,14; 24,4.10-13.24-25; Mc 13,21-23; Hch 20,29-30; Rm 16,17-18; 2 Cor 11,4.13-15; Gal 1,6-7; 1 Tim 4,1; 6,3-5; 2 Tim 3,5.13; 4,3-4; Jud 1,4.11; 1 Jn 2,22; 4,1-3; 2 Jn 1,9; 2 P 2,1-3; 17,19; Ap 19,19-20

La RAE define "secta" como "grupo religioso cerrado guiado por un líder que ejerce un poder carismático sobre sus adeptos y cuyos postulados se apartan de la doctrina ortodoxa".

Las sectas son grupos endogámicos y herméticos que se infiltran dentro de la Iglesia y que generan controversia, confusión y división, rasgos característicamente rebeldes y, por tanto, demoníacos:

  • ideas y conceptos subjetivos, alternativos y alejados de la doctrina tradicional
  • dependencia, exaltación, fidelidad y obediencia absolutas hacia el fundador carismático
  • crítica y rechazo a la autoridad y jerarquía eclesiales
  • abandono de la verdad doctrinal bíblico-apostólica común de la Iglesia
  • supresión de la conciencia de los miembros (falsa interpretación de Rom 12,2)
  • aislamiento y alejamiento familiar de sus miembros (falsa interpretación de Jn 17,16)
  • excesivo dogmatismo y rigurosa moralidad (falsa interpretación de 2 P 1,5)

Sus principales "adeptos" suelen ser personas vulnerables, con carencias familiares/eclesiales/sociales o que están pasando por una crisis de fe, de esperanza, de motivación, de expectativas... que les impiden de adaptarse a la comunidad cristiana tradicional y asumir compromisos con ella. 

Son personas que buscan o ansían una nueva "religiosidad", una "espiritualidad" que se adapte a su forma particular de entender la fe, ya que se sienten "elegidos", "llamados" o "iluminados" por Dios.
Todas las sectas utilizan los mismos procesos de actuación:

  1. Atracción-Seducción: se infiltran en parroquias, en comunidades religiosas o en retiros espirituales en los que captan "seguidores" voluntarios aunque inducidos (proselitismo). Son grupos, en principio y aparentemente, atractivos y muy espirituales que enseñan solo lo positivo de su "carisma", generan emociones buenas, acogen afectivamente a las personas y las acompañan personalmente a modo de dirección espiritual. 
  2. Captación: a través de este acompañamiento o "dirección espiritual", los miembros de la organización conocen todas las esperanzas y sueños, anhelos y deseos, situaciones y problemáticas de las personas, a quienes se invita a “decidir” formar parte del grupo, si bien su alta emotividad limita su capacidad de razonamiento o discernimiento.
  3. Conversión: las personas, al sentirse miembros elegidos por Dios para una tarea específica, asumen diversas responsabilidades y compromisos dentro del grupo.
  4. Adoctrinamiento: las personas basan y someten todos sus pensamientos y actos a lo propio del "carisma" (habitualmente, a lo que dice el fundador o líder), toman éste como propio y se vinculan exclusivamente con los miembros del grupo, distanciándose y alejándose de sus familiares y amigos.
Todas las sectas utilizan las mismas formas de manipulación:
  1. Control de la conducta: se suprimen conductas propias y tradicionales, instalando progresivamente, otras nuevas, hasta convertirlas en hábitos
  2. Control de la información: se controla la información que llega a los seguidores, tanto interna (polémicas, denuncias, delitos que ocurren dentro de la secta), como la externa (noticias, videos, libros y todo el tipo de información que llega desde fuera). 
  3. Control de las ideas: se establece un sistema de lógica cerrada y dicotomizada en "y no", en "bueno y malo", en "virtud o pecado". Se niega la posibilidad del discernimiento. 
  4. Control de las emociones: se generan emociones buenas y atractivas para atraer a los seguidores y una vez convertidos, les generan malas emociones como culpabilidad, temor, dependencia, impotencia si no se hace lo que mandan.
Todas las sectas tienen la misma composición orgánica y piramidal:
  1. líder fundador: laico o consagrado de gran carisma, de gran capacidad oratoria y persuasiva, autoritarismo y rigorismo, con un "supuesto" conocimiento religioso profundo y elegido por Dios
  2. grupo de colíderes: laicos o consagrados veteranos en el grupo y completamente convencidos de sus postulados, de gran fanatismo y obediencia ciega al líder (incluso dulía)
  3. miembros o adeptos: normalmente, jóvenes frustrados o en crisis familiar o personal, personas en busca de sentido vivencial y espiritual, altamente manipulables y voluntariamente dependientes

Identificar una secta no es solo una cuestión de conocimiento o de formación, sino un acto de obediencia a la verdad de Dios: Jesucristo nos advirtió que en los últimos tiempos surgirían "lobos disfrazados de ovejas" o "demonios disfrazados de ángeles de luz" y nos dio las herramientas necesarias para discernir entre lo verdadero y lo falso. 

Las claves para reconocer el engaño de las sectas y no ser arrastrados por falsas enseñanzas están en la lectura de la Palabra de Dios, en la oración, en la dirección espiritual, en los sacramentos y en el conocimiento de la doctrina de la Iglesia (Catecismo, Encíclicas, Exhortaciones apostólicas, etc.).

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